CASO DE IMPACTO

Elecciones por la rectoria de la USAC

Analistas enfatizan que existen  intereses económicos, políticos, judiciales y electorales que rodean la elección del próximo rector de la universidad estatal.  El manejo de los recursos universitarios que son cuantiosos se tornó un incentivo para llegar a la rectoria desde hace dos décadas aproximadamente, además de la disposición de numerosas plazas interinas que pueden ser utilizadas como pago de favores. 

Asimismo remarcan el poder político concedido constitucionalmente a la USAC, que tiene aproximadamente más de cien intervenciones en el aparato gubernamental. Asi como su ingerencia en la elección de las autoridades judiciales tanto de la Corte Suprema de Justicia, como de las Salas de Apelaciones, demostrado por los casos llevados en los tibunales y conocidos como “Comisiones Paralelas I y II”. 

Otro hecho que destacan es su nueva utilización como plataforma política por Jordán Rodas Andrade, actual Procurador de los derechos humanos a quien en agosto vence su período. Cuya candidatura para el cargo de rector lo ha posicionado como el opositor más fuerte a la continuidad del actual gobierno universitario. A  criterio de expertos, Rodas ha demostrado tener legitimidad para enfrentar causas electoreras con pocos recursos y en pocos días, lo que preocupa a su mayor contendiente  el actual Decano de la Facultad de Humanidades, Mazariegos, quien ha ejercido el cargo por más de doce años. 

Especialistas le encuentran explicación a las actitudes de negación del Consejo Superior Universitario  a la participación de 5 cuerpos electorales, por temor a que  Mazariegos pierda la elección frente a la alianza hecha pública por Rodas y Villanueva, sus máximos oponentes. Se especula que Mazariegos incide en el Consejo Superior Universitario a través de ciertos integrantes  entre los que sobre sale  el decano de la facultad de derecho quien ha demostrado simpatía por la aactual Fiscal General y afinidad con la presidenta del Organismo Judicial. También a este factor  se suma  como elemento el que el rector interino es manipulable por su falta de experiencia política. 

Asimismo, analistas sugieren que la candidatura de Mazariegos es la resulta de acuerdos entre actores con poder político académico, entre el cual identifican a Murphy y a Gálvez  entre quienes establecieron un sistema de rotación del ejercicio del poder en la universidad, tocandole en esta ocasión a Mazariegos. La candidatura de Rodas y ahora la alianza con Villanueva cambió la correlación de fuerzas al interior de la universidad objeto de temor de muchos.  

Los representantes estudiantiles han tenido un rol protagonico en la denuncia de las acciones tanto de Mazariegos como del Consejo Universitario, haciendo público los conflictos de interés de Mazariegos y su relación con el Director Jurídico del Consejo, planteando la exigencia de que se respeten la acreditación de los cuerpos electorales. Existen acciones judiciales que pretenden solventar el problema, sin embargo expertos solamente visualizan dos soluciones que se encuentran fuera de los tribunales de justicia. La confrontación interna de manera física y la toma por los estudiantes de la situación al punto de ser quienes tomen la universidad, suspendan toda clase de funcionamiento y elijan a las autoridades administrativas. 

Independientemente del problema y su posible solución analistas ponen de ganador de este contexto a Jordán Rodas, quien demostró su a capacidad de negociación, credibilidad y legitimidad, y quien podría no ganar la rectoria pero ganó un testeo de su poder político, por lo que no descartan una posible candidatura presidencial por su parte en las próximas elecciones.